jueves, 31 de marzo de 2011

Elegir dejar de sufrir

 Obstáculos para elegir dejar de sufrir
El sufrimiento es un mecanismo natural desarrollado para ayudarnos a sobrevivir al ayudarnos a identificar las situaciones que nos hacen daño, por lo que cuando nos proponemos ir desactivándolo para comenzar a funcionar con el "programa más refinado" que es la autoconsciencia, nos encontramos con mecanismos de protección que son básicamente miedo, pero que pueden disfrazarse muy habilidosamente en forma de creencias limitativas aparentemente ciertas intelectualmente. Pero con un poco de distanciamiento, observando el cuadro general que nos pintan podemos identificarlas fácilmente porque todas tienen algo obvio en común: defienden o promueven el miedo y el sufrimiento emocional. Y la experiencia de cualquiera que se atreva a bucear en sus emociones es que "el miedo es irreal", o dicho de otra forma, que:  sufrir nunca está justificado.
Todos estos mecanismos de defensa que podríamos llamar "reversos psicológicos", debido a su exceso de apego, se convierten al final en formas de autocastigo que nos mantienen innecesariamente en el sufrimiento, y pueden ser cosas como:

- No puedo superar esto
- No está bien
- No me lo merezco
- Estoy aburrido
- Estoy cansado
- No tengo tiempo
- No lo podré soportar
- No quiero dejar esta emoción
- No vale la pena
- ¿Para qué?
- etc.

Por otro lado hay mitos sociales que contribuyen a justificar nuestros reversos personales, como los prejuicios contra ciertos grupos sociales, sobre los presuntos peligros de leer ciertos libros, o ver ciertas películas - como existía hasta no hace mucho y existe aún en muchos puntos del planeta-, que afortunadamente poco a poco vamos superando, aunque todavía perviven otros, tanto o más peligrosos que todavía pasan demasiado desapercibidos para mucha gente. Quizá dos de los más importantes son:
- Dejar de ser agresivo equivale a ser débil.
- Sufrir por amor es la manera más elevada de mostrar amor verdadero.

"Dejar de ser agresivo equivale a ser débil"
Cuando sentimos odio hacia otro puede que nos cueste darnos cuenta que somos nosotros los que estamos sufriendo mientras odiamos, pensamos que castigamos con nuestro odio a quien odiamos, pero en cuanto buceamos un poco en ese odio vemos que solo nos castigamos a nosotros mismos y lo que hacemos mientras mantenemos el odio es cederle el poder sobre nuestro bienestar precisamente a la persona que menos desearíamos que lo tuviese. Sin embargo el odio y la agresividad juegan como animales que somos un papel fundamental en nuestra supervivencia, y cuando elegimos conscientemente dejar de odiar, porque comprendemos que es un mecanismo muy limitado y que a la larga nos causa daño a nosotros, puede que surja el miedo a quedar indefensos, pero una vez que nos acostumbramos a funcionar de otra manera vemos que es justo lo contrario: cuando dejamos de odiar (sufrir) -no porque nos lo impongamos, sino porque liberamos nuestro dolor- como hemos dicho, nuestras emociones se aclaran, comprendemos lo infantil y ridículo que es ver a un adulto cabreado como un niño pequeño, y lo más importante, podemos ser más conscientes de los peligros reales y de las medidas objetivamente más eficientes a tomar para evitarlos o mitigarlos. Tememos que al perder nuestra agresividad perdemos nuestra consciencia del peligro, pero en realidad es justamente lo contrario.
La conocida frase cristiana de "poner la otra mejilla" ha provocado mucha confusión al respecto al interpretarla en el sentido físico cuando su verdadero sentido es aplicada al plano emocional: por mucho que me provoques yo elijo mantener mi bienestar interior, lo que no tiene nada que ver con que si tú me atacas físicamente yo me puedo defender porque tengo el mismo derecho que tú a vivir y a mantener mi integridad y mi bienestar físico.
Para quienes teman caer en un "exceso de bondad", la imagen más clara de esto es la actitud del maestro de artes marciales, que cuanto más serenidad interior tiene -más paz interior, amor hacia sí mismo y hacia su contrincante- más eficiente es en el combate exterior, en la mayoría de las ocasiones porque consigue que ni siquiera se inicie al sanar el dolor emocional del potencial agresor que causaba su necesidad de violencia.

El "honor" de sufrir por amor
Cuando sufrimos porque alguien cercano está enfermo o en peligro, por ejemplo, puede que nos surja la culpa de ser egoístas y preocuparnos más por nosotros que por los demás. Pero la pregunta clave en esta situación es

¿En qué ayuda tu sufrimiento a la persona a la que quieres?
En la sociedad en la que vivimos tradicionalmente se ha asociado el sufrimiento con el supuesto amor, elogiando el "sufrir por amor" como la forma más elevada de demostrar amor verdadero, pero si buceamos en el origen de ese sufrimiento NUNCA encontramos el amor como origen del mismo, sino que encontramos culpa, sentimiento de impotencia, odio hacia quien le pueda hacer daño a la persona querida, miedo a que la persona se muera o nos abandone etc. etc, es decir, dolor emocional. Alabar el sufrimiento justificándolo con el amor es de las cosas más absurdas -por no decir retorcidas- que se pueda hacer, puesto que técnicamente, desde un punto de vista psicológico:

El sufrimiento es ausencia de amor.
Y si nosotros sentimos dolor, ¿cómo vamos ayudar a alguien a que no lo sienta? Si tú sufres por alguien, aunque tu intención sea otra, el hecho empírico es que estás contribuyendo a que siga sintiéndose mal. La vieja supuesta norma de bondad de "el otro antes que yo" es solo un camino al victimismo, que es la otra cara del egoísmo del "yo antes que el otro". Para dar hay que abrirse a recibir, al igual que para recibir hay que abrirse a dar. Si lo piensas en global, si tú te pones mal para que otro se ponga bien, el balance global es el mismo. La humildad no consiste en ser menos que el otro, sino en valorar al otro como un igual.
Si alguien a tu lado sufre, lo mejor que puedes hacer es dejar de sufrir y sentir tu paz interior para ayudar a que la otra persona siga tu camino. Y además si tú tienes paz interior y energía, tu mente estará mucho más clara para encontrar soluciones armónicas al problema "técnico" que pueda tener la otra persona.

miércoles, 30 de marzo de 2011

QUE CAMINO ELIJO?


Para el planeta Tierra el 1 de Agosto del año 2001 marcó el comienzo de su última etapa de transformación. Este nuevo ciclo destapa una secuencia de eventos que culminarán cuando la Tierra deje de ser un mundo de expiación, y ascienda a la categoría de “Planeta Crístico de Fraternidad Universal”. Agosto se inicia con noticias de inundaciones, erupción de volcanes, incendios, vendavales y cambios climáticos extremos. También los analistas hablan de la posibilidad de una recesión económica severa y de magnitud global.
El planeta se retuerce entre los estertores de muerte de la civilización vigente y los dolores de parto de la nueva era que nace. Cada ser humano participa en el proceso en una u otra forma. En el interior del individuo también explotan los volcanes de la ira y la agresión y ocurren inundaciones de lágrimas por sentimientos de pérdida. Se pueden dar alteraciones súbitas en la salud del cuerpo, y vendavales que arrasan con relaciones anteriormente estables. Además la situación económica caótica hace tambalear todas las metas personales, exigiendo reflexión y nuevas actitudes.
Todos estos eventos internamente conectados tienen un sentido muy profundo. La naturaleza nos sacude para que despertemos del letargo de siglos, en los que el hombre ha vivido en función de buscar el placer y la satisfacción para sí mismo. Llamar el placer es someternos al dolor, que al clavar su aguijón puede corroer el alma. Sin embargo, el sufrimiento es el maestro. En los momentos de placer el hombre no se acuerda de que Dios existe. Es solo en la aflicción y la tragedia cuando su alma clama al cielo por ayuda y misericordia. Será por tanto en el dolor que renacerá la espiritualidad dentro de cada ser, y que finalmente daremos a luz una gloriosa era dorada de convivencia armónica.
Vivir sabiamente esta transición significa no creer en nada de lo que nos digan. Lo correcto es observar nuestro entorno y luego confrontar interiormente la información obtenida, hasta descubrir nuestra verdad. Tomaremos un ejemplo: desde hace casi dos décadas se dio al mundo la pauta espiritual de que era importante ayudar al cuerpo a procesar las vibraciones cada vez más altas, que a partir de entonces estarían entrando al planeta. La propuesta era la de suspender gradualmente el consumo de carnes y adoptar en cambio una dieta vegetariana más ligera.
Observemos hacia donde va el mundo. Ha surgido desde entonces nueva información médica procedente del ámbito científico, que ha cambiado las antiguas tradiciones culinarias. Ahora es aceptado que la carne aumenta el colesterol y el ácido úrico en el cuerpo, haciéndonos vulnerables a problemas cardiovasculares y a algunos procesos reumáticos. Paralelo a esto, en muchos lugares del planeta la enfermedad de las vacas locas está obligando a considerar como un riesgo inaceptable el consumo de carne de las especies animales infectadas. Y la fiebre aftosa amenaza furtivamente el bolsillo de quienes se proponen surtir el matadero.
El universo habla con hechos, que no todos los seres humanos están preparados para entender y aceptar. Dependiendo de esto, se abrirán dos caminos: 1) la vía ascendente a la plenitud, para quienes lleven a la práctica la espiritualidad integral, que debe regir en adelante todos los aspectos individuales y colectivos de la vida. 2) La senda del miedo, y del dolor para quienes sigan aferrados a sus apegos y esquemas mentales, y pretendan vivir dentro de rígidas fronteras que ya no corresponden a este crucial momento evolutivo. Ojalá que el sendero que escoja cada uno sea el resultado de una decisión consciente, y no el producto de la inercia, al indolentemente dejarse arrastrar por la corriente.

lunes, 28 de marzo de 2011

Los Pensamientos

Los pensamientos son magnéticos y tienen una frecuencia. Cuando piensas, esos pensamientos son enviaros al Universo y atraen magnéticamente todas las cosas semejantes que están en la misma frecuencia. Todo lo que se envía vuelve a su origen y ese origen eres Tú.
Míralo de este modo: todos sabemos que una torre de transmisión de televisión emite sus señales a través de una frecuencia, que se transforma en imágenes en nuestro televisor. La mayoría de las personas no acabamos de entender cómo funciona, pero sabemos que cada canal tiene una frecuencia y cuando la sintonizamos vemos las imágenes. Elegimos la frecuencia seleccionando un canal y luego recibimos las imágenes que están siendo retransmitidas por el mismo. Si queremos ver otras imágenes, cambiamos de canal y sintonizamos con otra frecuencia. Eres una torre de transmisión humana y eres ás potente que Ninguna torre de transmisión que exista sobre la tierra.
Eres la torre de transmisión más potente del Universo. Lo que transmites crea tu vida y crea el planeta. La frecuencia que transmites atraviesa ciudades, países e incluso el planeta. Reverbera por todo el Universo. ¡Y estás transmitiendo esa frecuencia con tus pensamientos! Las imágenes que recibes de la transmisión de tus pensamientos no se proyectan en la pantalla del televisor de tu sala de estar, ¡son las imágenes de tu vida! Tus pensamientos crean la frecuencia, atraen cosas semejantes a esa frecuencia y luego te las devuelven en forma de las imágenes de tu vida. Si quieres cambiar algo, cambia de canal y de frecuencia, cambiando de pensamientos.(Dr. Joe Vitale)
Algunas cosas para tener en cuenta es que la ley de atracción es muy obediente, te devuelve exactamente aquello que estas pidiendo y por eso debemos tener en cuenta la forma en la que emitimos nuestros pensamientos y lo que atraemos con ellos a nuestra realidad.
Lee con atención estos ejemplos :
La ley de la atracción es muy obediente, no sabe de «quieros y no quieros». Cuando te enfocas en algo, sea lo que sea, estás provocando que se manifieste.
Cuando centras tus pensamientos en lo que quieres y mantienes ese enfoque, estás invocándolo con la fuerza más poderosa del Universo. La ley de la atracción no computa el «no» ni cualquier otra palabra de negación. Las negaciones que pronuncias las recibe la ley de la atracción:
«No quiero que me corten mal el pelo.»
«Quiero malos cortes de pelo.»
«No quiero que nada me retrase.»
«Quiero retrasos.»
«No quiero que esa persona sea grosera conmigo.»
«Quiero que las personas sean groseras conmigo.
A cuidar entonces nuestra manera de pensar.

Espiritualidad y Religión

Espiritualidad y religión no son conceptos equivalentes. Es posible ser muy espiritual sin estar matriculado a ninguna religión oficial. En cambio, puede no ser espiritual quien solo por comodidad se somete a creencias y rituales impuestos por la herencia religiosa predominante. La espiritualidad verdadera trasciende todas las religiones, porque el espíritu se rige, no por dogmas y preceptos humanos, sino por leyes universales sagradas que jamás cambian, y el corazón de estas leyes es el amor. Prescindiendo de etiquetas, el camino espiritual nos lleva a todos en la misma dirección: el aprendizaje de la magia del amor. Eres espiritual si te amas a ti mismo, y a todas las creaciones de Dios y vives ese amor como tu más elevada verdad.
Espiritualidad tampoco es la búsqueda de lo oculto, que puede ser un camino erizado de peligros para el alma ingenua. Ser clarividente o manifestar poderes son atributos que, por falta de uso, todos hemos atrofiado en mayor o menor grado. Pero estos sentidos más refinados volverán a manifestarse en forma natural, cuando ya no exista rechazo, ni temor, y nuestra limpieza interior esté completa.
Conducir el hombre a Dios ha sido el ideal común de todas las religiones. Sin embargo para ellas el tiempo ha madurado una cosecha adversa, pues solo han conseguido ahondar más la brecha que separa a Dios del hombre. Esto ha sucedido porque es el individuo quien posee en su interior la conexión directa con la Fuente. Conexión que no existe desde el montaje de redes externas de distribución. ¡Sí han existido individuos iluminados!, pero no instituciones....
Oración y meditación tampoco son la misma cosa. La oración surge del intelecto, porque son fórmulas impuestas de palabras aprendidas. Mientras que la meditación nace en la intimidad del silencio, brota del corazón y va más allá de las palabras. La oración separa, porque acentúa las diferencias entre Dios Todopoderoso y el pecador culpable, destinado al dolor y la muerte. La meditación hermana, porque brinda la experiencia directa de integración con la Divinidad. En la oración el hombre debe creer en algo que no ve. En la meditación el individuo sabe, porque la mirada interna le afina para percibir el universo desde el centro de su propia paz.
En la historia del mundo las creencias y los dogmas religiosos no han aportado libertad, felicidad o armonía al hombre, ni a su entorno. Todo lo contrario, han sido foco infeccioso de intolerancia, persecuciones, guerra y división entre los pueblos. Por eso el futuro espiritual del hombre no está en manos de religión alguna. Hay que aceptar, sin embargo, que las instituciones religiosas cumplieron una función muy importante y necesaria para el desarrollo moral y ético de la humanidad, mientras esta vivía su revoltoso período de infancia y adolescencia.
Pero una civilización madura debe asumir el compromiso trascendente de que cada corazón esté conectado con el corazón del universo. El buscador inquieto ya no halla elevación ni paz en templos y rituales exteriores, donde se carece de alimento para el alma. En cambio puede llegar a descubrir que estar separado de Dios fue solo una horrible pesadilla, cuando el trabajo interno le lleve a percibir que con cada respiración comulga con Su esencia, y que cada latido de su corazón vibra en unidad con toda vida.

jueves, 24 de marzo de 2011

En el Nombre del Amor

El amor es el vínculo de unión entre Dios y el hombre. Es el hilo conductor que guía al náufrago, lo saca de la caverna oscura de su propio ego y lo lleva al encuentro con la Luz. Del amor salimos y al amor tendremos que volver, cuando todas las etapas del desarrollo de la conciencia se hayan completado. Despertar al amor es pasar de la inconciencia a la conciencia; es dejar atrás las reacciones instintivas que nos encadenan al dolor, y permitir que sea nuestra esencia inmortal la que se exprese, para crear perfección.
Cuando un hombre apenas inicia el desarrollo de su conciencia, está enfocado en la conservación de la vida y la reproducción. En esa etapa llama “amor” a la imperiosa fuerza del instinto. No sabe que la urgencia de aparearse procede de su ADN, que reconoce a una genética compatible con la suya, apropiada para engendrar hijos sanos. El instinto sexual esconde su rostro primitivo tras el romántico nombre de “amor a primera vista”; pero las apariencias son engaño, porque el amor nunca se da espontáneo como el musgo.
Desde la fuerza erótica se pueden fabricar ilusiones, pero no mantener relaciones, ya que, en cuanto desaparece la novedad, se esfuma la magia y el encanto muy pronto se convierte en hastío. La experiencia sexual trae consigo una añoranza de unión, pero es solo un destello fugaz, que se disuelve, si la personalidad no ha aprendido a cultivar las cualidades que mantienen encendida la flama del amor.
Sin embargo, la llamada del sexo es válida para despertar la conciencia, porque hasta el criminal más despiadado, si está temporalmente enamorado, sentirá un efluvio de bondad. Es la naturaleza, en su aspecto armónico, la que da al individuo el impulso inicial para salir del caparazón de su egoísmo, pensar en el otro, y disponerse a compartir. ¡Será el punto más cercano al amor que en ese nivel se experimente!
Un error muy generalizado consiste en creer que el amor es un sentimiento. Lo que el hombre llama “sentimientos” son los resultados de creencias aprendidas, muchas veces falsas, o distorsionadas. Si una unión está cimentada en sentimientos, se pueden esperar muchos conflictos. Por ejemplo: si mi pareja no permanece en el rol que le adjudico, yo me ofendo, sufro, me desespero, actúo agresivamente y luego me corroen los remordimientos, los rencores y las culpas. Desde el sentimiento existen los apegos, la manipulación, los celos y hasta los crímenes pasionales, que a veces se cometen en el nombre del amor.
Cuando en tu vida primen las actividades de la mente, seguramente llamarás amor al grado de compatibilidad de intereses, que hacen muy grato el compartir con el otro, como amigos, como amantes, como hermanos. Sin embargo, las semejanzas nunca son del 100%, y aún entre camaradas puede haber dificultades, si no existe la mutua tolerancia. Para que prevalezca la armonía es necesario aceptar las diferencias: delimitando espacios para desarrollar actividades no compartidas, y pactando acuerdos, para evitar los roces.
Si el amor no es un impulso altruista momentáneo, no es sexo, no es un sentimiento, ni tampoco es camaradería, ¿Qué es entonces el amor? El amor es un estado permanente de ser, al que se llega mediante la purificación y el trabajo constante en uno mismo. El amor es una actitud ante la vida, que se desarrolla partiendo de una decisión inquebrantable, la conciencia alerta y el uso reiterado de la voluntad. Cuando el amor existe, siempre es incondicional, no se trata de un intercambio de favores.
Como hombre yo puedo convertirme en una expresión universal del amor vivo, mediante el uso de algunas herramientas de transformación:

1) La aceptación del otro tal como es.
2) Respeto por el otro, sin juzgarlo, criticarlo, ni rechazarlo.
3) Asumir mis fallas sin echarle la culpa a nadie.
4) Acción apropiada, que surge del estado interno de neutralidad y paz.
5) Valoración de lo que la vida me ha dado.
6) Gratitud por todo aquello que he aprendido a valorar.
7) Adaptación a mi experiencia actual, sabiendo que en ella tengo la mejor oportunidad de aprendizaje.

Memoria en las Celulas

Cada ser humano es un conjunto de acciones y circunstancias acumuladas en su propio tiempo y espacio, el resultado de ello es, un Ser sano o desarmonizado en su hábitat interno. Esto nos lleva a confrontar, estados de felicidad o infelicidad, como resultado de la información almacenada en nuestra memoria celular.
Podríamos decir que son pocas las personas que han logrado vivir de acuerdo a los ideales determinados en su primera juventud.
¿Por qué ocurre que si miramos hacia el pasado, quizás veamos que poco o casi nada de lo proyectado se cumplió encontrando una distancia entre el querer y el poder? .
Podría suceder que los anhelos, con una cierta cantidad de potencia de concreción no puedan contrarrestar la experiencia grabada a nivel celular, heredada de los antepasados y propias vivencias atesoradas.
Esto ocurre porque la información se deposita en las células en forma de carga bioeléctrica y al producirse el dialogo celular, esta se transmite en vacío, en forma de eco constante en todo el sistema del cuerpo.
A su vez, esta impronta de acción es utilizada por el inconsciente como recurso experimental para afrontar situaciones, tomar decisiones o resolver problemas.
Podríamos decir que la respuesta a la vida y la vida misma estaría condicionada por ese banco informático de patrones auto impulsados en la memoria celular, en forma de emociones y conceptos, siendo difícil utilizar algo diferente a ella.
Esta Técnica facilita el abordaje a la memoria celular hasta varias generaciones de los antepasados (si hiciera falta), etapa intrauterina, primeros años de la vida o cualquier otro momento donde se encuentre la raíz del escenario actual, al mismo tiempo que nos ofrece la solución definitiva al conflicto.
Es de utilidad en cualquier bloqueo o situación dolorosa, stress emocional, Shok postraumático, fobia, ataque de pánico, inhibiciones, dificultades en la comunicación, falta de memoria, exceso de peso, envejecimiento por traumas, perturbaciones del sueño, trastornos físicos, emocionales y mentales, repetición de errores, adicciones, nuestra relación con el dinero, complicaciones familiares y de pareja, problemas de aprendizaje, quitando la auto limitación y cambiando el comportamiento presente para conseguir aquellos logros que hasta ahora no conseguimos.

martes, 22 de marzo de 2011

LA Enfermedad es mi Problema, MI RESPONSABILIDAD

LA ENFERMEDAD ES MI PROBLEMA, ES MI RESPONSABILIDAD.

El hombre es milagroso en cuanto que puede transformar su pasado.
Algunos dicen “no se ocupen del pasado que el pasado ya no existe”, pero el pasado está vivo, presente, doloroso, en cada una de nuestras células, frecuentemente, produciendo enfermedades.
El problema del pasado es simplemente que haya pasado, que lo dejemos atrás como una estatua congelada. Pero al pasado hay que hacerlo presente vivo para transformar su historia, para leerlo en otro código, para interpretarlo en el código del amor y cuando interpretamos el pasado en el código del amor, nuestras heridas de la infancia se sanan.
Y ahí nosotros somos los psicólogos, los psiquiatras, podemos sanar nuestra vida; todos estamos llenos de dolores, y a veces de dolores absurdos, que cargamos en la vida sin ni siquiera reconocer que existen.
La técnica respiratoria es muy importante, sobre todo la fase de pausa respiratoria, ¿por qué razón? Porque cuando tú, respiras lentamente y haces una pausa en la inspiración, la energía del inconsciente y el subconsciente sale a flote, es decir se pregunta ¿qué pasa aquí que no están respirando? En ese momento el inconsciente hace aflorar a la consciencia una parte a la que no habíamos tenido acceso, de la que éramos víctimas pero que no habíamos reconocido nunca en la vida, y en ese momento podemos dialogar con el subconsciente y podemos sacar nuestras heridas más profundas.
Cuando hacemos eso podemos ir más lejos, así es, como actuamos, para la autosanación.
Yo puedo decirme, por ejemplo, ¿de dónde viene esta alergia?, si tengo una alergia y quiero librarme de ella. La alergia es algo que rechazo, un virus, una bacteria, un hongo, el frío, el calor, pero eso no es del todo cierto, eso es quedarnos muy cortos.
No hay personas que sean alérgicas sólo al frío, las personas alérgicas al frío también tienen miedo a la soledad, tienen miedo al frío del alma, al frío en los sentimientos, a la frialdad del papá o de la mamá, al desafecto, es decir, el frío es simplemente, un símbolo. “Cuando yo soy alérgico a algo, hay algo… que rechazo… o que temo”.
Entonces si quiero cambiar mi alergia, reconozco mi alergia.
Si sé que no reconozco mi alergia porque me hace sentir vergüenza, entonces trabajo con la vergüenza: ¿qué cosas en la vida, me evocan vergüenza?
Luego experimento el sentimiento de la vergüenza y veo como experimento la vergüenza, a veces me pongo pálido y frío, otras veces me pongo rojo como un tomate, otra lo experimento como un vacío o como un hueco a nivel del plexo solar, la puedo experimentar de muchas maneras.
Dónde y cómo experimento la alergia, me da una idea de la parte de mi energía, que está comprometida.
Vamos a ver otro sentimiento, el miedo, yo diría que la mitad de nuestros lumbagos son por miedo.
El miedo provoca más lumbago que todas las hernias discales, todos los problemas articulares, todos los problemas de columna, porque el temor hace que metamos, literalmente, el rabo entre las patas, cerramos el esfínter anal interno, a ese nivel, hay un centro de energía muy importante y nos cerramos a la vida, contraemos toda la musculatura lumbosacra, esa parte queda mal irrigada y nos dan unos lumbagos terribles, y ese lumbago, es el nombre clínico … del miedo.
Si logro reconocer el núcleo del miedo, si logro observar mi cuerpo y veo que tengo los glúteos y toda esta parte contraída, si logro respirar hacia esa zona y liberar el sentimiento del miedo, y llamar al miedo y decirle “tú eres la mejor parte de mi mismo, cuando asciendes y te revelas, eres mi prudencia, ya no eres miedo, sino que eres prudencia, eres parte de mi amor también”. Cuando yo, a través de la respiración, logro ascender esa energía del miedo y logro transmutarla al altar del corazón, que es donde realmente nace el hombre que puede sanarse y puede sanar la vida, entonces desaparece el lumbago. Mi resentimiento, mi odio, frecuentemente, está anclado en mis articulaciones. Yo estoy así totalmente rígido. A veces, con el puño apretado en la noche, inconscientemente, dispuesto a pegar y a agredir. Pues bien, ese dolor articular, es resentimiento congelado en esa parte del cuerpo. Si logro experimentar ese dolor y asociarlo a mi sentimiento de ira y a mi resentimiento, y logro comprender que mi resentimiento es algo que se construye en el plexo solar, que bloquea la energía aquí y no permite a la energía acceder a mi corazón, ni a mi sistema inmune, puedo hacer mucho más que el reumatólogo, o puedo ayudarle mucho, para curar y sanar mi artritis y yo soy responsable, no tengo que esperar que el reumatólogo me resuelva el problema. La enfermedad es mi problema, no es el problema del médico, es mi responsabilidad, yo también tengo que ver con eso. La medicina no puede ser el arte de pasarle la pelota al médico, porque le pagamos.
La nueva medicina de la consciencia, es el arte de responsabilizarnos, de nuestra vida y de descubrir que realmente podemos hacer mucho, por nuestra vida.
Frecuentemente, vemos que una persona con un cáncer ha tenido un shock, o una pérdida afectiva muy grande. Si una pérdida afectiva le produce un vacío existencial, de tal dimensión, que se vuelve un vacío de energía, y permite que las células degeneradas puedan invadirle, es porque estaba apegado, ese es el problema del apego, que yo debo reconocer. Si alguien se va y yo lo vivo desde el amor, desde el desapego, sé que su consciencia está conmigo, lo dejo partir, no lo amarro.
Muchas veces, vemos a alguien al que se le muere el papá o la mamá pero no lo deja partir, eso es literalmente cierto, se queda con parte de su energía anclada al plexo solar. Esa anclada energética, puede crear crisis de pánico, de hipertensión, cosas violentas en la clínica. Si la persona sana, es su alma … la que lo sana.
La verdadera sanación es, darte las herramientas para que vos, desde tu consciencia, te sanes, no desde tu consciencia racional, sino desde tu sentimiento, desde tu amor, desde tu afecto.
La paz está ahí, ha estado siempre ahí, es parte de nuestra esencia, se trata simplemente de quitar todos aquellos apegos, aversiones, sentimientos, separatismos, toda aquella capa de ignorancia, para que la paz se revele tal cual es, y cuando la paz se revela, germina el amor y cuando germina el amor, la sanación es posible, aunque lo que tenga sea … un cáncer, o un lupus.
Pero no te culpes si no lo logras, porque tú participas también en los problemas genéticos de la herencia, de la humanidad como grupo.
Esto no es para creerse supermán, uno puede ser muy orgulloso y decirse “estoy triste porque no me curé el cáncer”, eso no es un fracaso, el cáncer es un maestro, a veces aprendemos la lección en una ocasión, otras veces necesitamos diez oportunidades y otras necesitamos cien vidas tal vez, pero lo importante es aprender la lección.
Uno no aprende medicina de un día para otro, hay lecciones sumamente complicadas y difíciles. También nos diplomamos o nos especializamos en el alma, cuanto más grande sea el desafío, más grande es la oportunidad de crecimiento.
Yo solo les he puesto un ejemplo, de cómo podemos retomar nuestras emociones, identificar nuestras emociones, aceptarlas, no seguir huyendo de ellas, y así poder transmutarlas. Pero una vez que sentimos la emoción, hay una pregunta fundamental
¿cuál es la lección que hay, debajo de esta emoción negativa?
¿Cuál era el mensaje, qué me quería decir esta actitud y esta enfermedad?
Cuando yo no digo NO, en la vida, termino resentido y con ira, pero la ira no es el problema, la ira me está diciendo, que hay que aprender a reafirmarme diciendo. NO.
La ira es la mejor estrategia de autoafirmación. Cuando yo manifiesto la ira y la transmuto, esa ira se vuelve sanadora, es lo mejor de mi fuerza, mi ira barre y limpia la casa y hace las cosas más rápidamente, ustedes han visto a un ama de casa que en su ira, revolotea y el almuerzo está hecho a las diez de la mañana.
Yo sabía cuando mi mamá estaba iracunda, porque a las diez de la mañana mi casa estaba como un espejo. Es así, la ira es una forma de energía que se puede transmutar físicamente, el hecho de que la transmutemos físicamente, no resuelve la fuente de la ira, la fuente de la ira es la necesidad de autoafirmarse, y la necesidad de autoafirmarse, es la necesidad de renunciar a la falsa complacencia.
Crecer espiritualmente, no es decirle que sí, a todo el mundo.
El crecimiento espiritual, no tiene nada que ver con la bobada, perdónenme la expresión, pero ser espiritual no es ser bobo, y ser tolerante no es ser bobo, la tolerancia no excluye la autoafirmación.
La autoafirmación es condición del crecimiento espiritual. Así que yo tengo que descubrir la lección, debajo del evento negativo, porque el evento negativo no es sino… la apariencia, la sombra.
Pero esa sombra cuando la quito, abre una puerta de luz, una lección que yo puedo aprender en mi vida.

Dr. Jorge Carvajal Posada

miércoles, 16 de marzo de 2011

Que es el HARRP?

Que es el HARRP?
 Es un poryecto norteamericano  High-frequency Active Aural Research Program (Programa de investigación de la aurora activa de alta frecuencia), mas conocido bajo la sigla HAARP, que formaría parte de la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI) ("Star Wars".) Su objetivo: modificar las condiciones de la ionosfera introduciendo cambios químicos en su composición (lo que llevaría consigo un cambio climático), o bien bloquear las comunicaciones mundiales.
Yo tengo conocimiento de este proyecto desde hace diez años aproximadamente, en su momento tambien se decia que podia cambiar o alterar los estados de animo de las personas(ejm. ira, paz), usando ondas electromagnéticas, tambien se dice que  puede cambiar el clima.
Les dejo este video y un link  para ir mirando un poco de que se trata y si quedan inquietudes a buscar mas información en la web que hay mucha. Luego saquen sus propias conclusiones al respecto.
http://www.formarse.com.ar/conspiraciones/proyecto_haarp.htm


viernes, 11 de marzo de 2011

Sanar las emociones

Para adquirir el dominio del cuerpo físico pasamos por un aprendizaje muy complejo: antes de poder hablar tuvimos que llorar para entrenar las cuerdas vocales. No adquirimos el control de esfínter y vejiga sino después de habernos hecho en los pañales innumerables veces. Nuestros músculos y huesos tuvieron que fortalecerse antes de poder sentarnos, y luego caminar. También en el nivel mental la formación que recibimos fue dispendiosa, pasamos largos años en el colegio y posiblemente en la universidad, para conquistar méritos académicos y capacidad de raciocinio.
Pero... ¿tuvimos las mismas oportunidades para desarrollarnos emocionalmente? La respuesta es un rotundo ¡no! Si como niños nos dejamos llevar por la rabia, o actuamos movidos por el resentimiento, lo más probable es que recibiéramos una buena reprimenda de los padres, o educadores. Con ello aprendimos que es “malo” expresar lo que sentimos, y, para ser aceptados, adquirimos el hábito de reprimir las emociones. Como consecuencia, a nivel físico, y mental alcanzamos la madurez, pero nuestro aspecto emocional se quedó a nivel de los biberones. Lo emocional permanece subdesarrollado, tal vez porque hasta ahora ha sido considerado peligroso, porque corresponde al aspecto femenino prohibido que llevamos dentro. En aras de la buena educación nos entrenan es para ahogar cada grito en la garganta, y secretamente congelar las lágrimas. El galopar del corazón debe ser disimulado a toda costa, y el dolor debe aprender a enmascararse con sonrisas.
No existe en nuestro medio la posibilidad de desarrollarnos emocionalmente porque es tabú entrar contacto con cada sentimiento, y aprender a llamarlo por su nombre. Así nunca llegamos a la cúspide del desarrollo emocional humano, que sirve de combustible a lo creativo. Saltarse una etapa tan importante de crecimiento tiene consecuencias graves. A un joven se le hace un implante intelectual del modelo de conducta que debe adoptar para ser “bueno”; aunque esa interpretación pueda contradecir lo que él en su interior ya sabe de sí mismo. Si no tiene conciencia de sus propias emociones, sepultará lo que considera inadecuado, y ese sentimiento reprimido pasará a ser la carga de sus niveles inconscientes, donde ya no pesa. ¡Como no lo ve, entonces significa que no existe!
Nada más errado, mientras uno más reprime, más acumula, hasta que llega el día en que la presión es excesiva y surgen las crisis imprevistas. Entonces ese ser humano somatiza los traumas en el cuerpo y enferma gravemente. O el torbellino de lo inconsciente le domina, y se ve impelido a conductas criminales, mientras que desde el intelecto él mismo se desprecia. Esa es la historia de algunos clérigos católicos, que comenzaron con intenciones de servir a Dios, y hoy de cara al mundo se ven acusados de pedofilia, relaciones homosexuales, y violación de monjas. Es también el caso de señores de gran prestigio y educación, que en casa le pegan a su esposa y violan y maltratan a sus hijos.
No importa cuantas horas dediquemos a orar y meditar, nadie puede llegar al espíritu si no ha conseguido limpiar su plano emocional. El compromiso es hacer conciente lo inconsciente y liberar las emociones. Este milagro de transformación solo se da, cuando permitimos que la emoción viva su ciclo natural. Si esta logra consumir todo el combustible acumulado, termina agotándose, da la vuelta y se devuelve. Por ejemplo: si observamos que hay odio guardado, mentalmente dramaticemos la vivencia llegando hasta el extremo de hacer picadillo al enemigo. La carga negativa de emociones debe descargarse con algún sustituto, que bien podría ser la almohada. Cuando se apague la mecha al odio, sentiremos el retorno a su polaridad opuesta, que en este caso es el amor. Entonces estaremos listos para perdonar y amar a quien nos hizo daño.
Ahora todas las terapias espirituales se concentran en la prioridad de sanar lo que ha permanecido oculto y drenar antiguas heridas que todavía supuran. Las terapias de “Renacimiento”, Memoria Celular y talleres similares al de “Sanar el alma” son muy recomendables, no solo como oportunidades para limpiar las emociones, sino que también nos conducen a la experiencia de revertir procesos de enfermedades crónicas, o incurables, que invariablemente han tenido su origen en traumas emocionales vividos en la soledad, y el silencio.

martes, 1 de marzo de 2011

MERECIMIENTO

¿Que es el MERECIMIENTO? Según mi viejo diccionario de la Real Academia Española:
MERECIMIENTO: hacerse digno de un premio o castigo; tener cierto grado de estimación; conseguir o alcanzar algo que se intenta o desea lograr. Para mi MERECIMIENTO es una palabra en desuso, no muy común en el vocabulario colectivo, nadie anda por la vida diciendo yo MEREZCO esto o aquello, en fin…
Particularmente, hacerme cargo de cuanto MERECIA tener en esta vida, me llevo a buscar ayuda fuera de mi misma. Recurrí a terapias varias, mucho Cohelo, mucho Bucay, mucho libro de autoayuda  y un día me cayó “el fichón” y descubrí que fui, soy y seré la única hacedora de mi realidad. Yo he proyectado en futuro con mis pensamientos pasados, lo he creado como pude, solita o acompañada, ladrillo a ladrillo, paso a paso, con errores, con fracasos, con lágrimas y despedidas, con principios y finales no siempre felices.- ¿te suena conocido? Entonces un día (el de Fichon) comencé a pensar de otra manera, a verme con otros ojos a tener otra perspectiva de mi misma, del mundo y de lo que puedo lograr con conciencia creativa y positiva.-
En este presente maravilloso, se que poseo las herramientas necesarias para madurar, idear, soñar, planear con placer y energía positiva, con la capacidad creativa ilimitada que todos poseemos, con amor a mi misma y con conciencia de MERECIMIENTO.-
Aprendí que se puede pasar de tener autoestima cero a creer con el corazón que en la vida, me lo MEREZCO todo… pero todo…mucho mas que todo. Igual que te lo MERECES vos.-
Supe ver que hay “maestros” en todos los lugares y las situaciones, que debes estar receptivo y abierto como un “alumno” para que algún día, logres la capacidad de recibir con los brazos abiertos las bendiciones que la vida te restituye como un espejo de lo que creaste en tu inconsciente.
De mas esta decirte, que no me he “graduado” de ninguna escuela, los maestros aparecerán una y otra vez, en mi vida y en la tuya, lo que quiero decirte es que debes convertirte en un ser consciente, y amoroso de ti mismo en proceso de recibir todo cuanto MERECES por derecho de nacimiento, sin miedos, sin fobias, sin autocrítica.
Como abrir la conciencia del MERECIMIENTO: encontrando la diferencia entre estos dos conceptos, que parecen iguales pero no lo son:

Quienes somos en realidad
Quienes creemos nosotros que somos

A veces la imagen que proyectamos al mundo no es igual a la imagen que vemos en el espejo cada mañana al cepillarnos los dientes.
Conozco miles de personas que son maravillosas, asombrosas, inteligentes, capaces, bondadosas, valientes, bellas por donde se las mire y ni siquiera se dan cuenta de cómo son en realidad, como las ve el entorno, porque al hacer una mirada introspectiva, piensan todo lo contrario, no se aman a si mismas.-
Si la luz que reflejas no te ilumina…
Si alguien te dice lo bello que eres, y lo miras como diciendo ¿what?...
Si te ofrecen el trabajo que tanto esperabas y piensas que no eres capaz…
Si delante de tus narices esta la posibilidad de alcanzar ese sueño, pero te paraliza el miedo…
Si no puedes recibir aquello que el universo te esta ofreciendo porque no te crees MERECEDOR. ´´
Entonces, nunca vas a obtener el resultado que esperabas, empezaras a sentir el peso de otro fracaso, aumentaran las acciones de la baja autoestima y como si todo “el paquetito” fuera poco, te repetirás hasta el cansancio que ya sabias que eso iba a pasar.-
¿Cómo modificar estas conductas cíclicas que siempre nos llevan al fracaso? ¿Por qué nos limitamos cuando debemos recibir?
Primero haciendo un cambio de conciencia. Cambiar es sinónimo de crecimiento y yo estoy convencida que los seres humanos somos lo suficientemente inteligentes para transformar los propios pensamientos y acciones a nuestro favor.- ´
Segundo, las limitaciones son nuestras, se generan en nuestro interior, por alguna razón creemos que no MERECEMOS las cosas buenas y en muchos casos ni siquiera vemos las oportunidades que nos da la vida y después nos convertimos en el fan Nro 1 de la frase “Que mala suerte tengo” ¿o me equivoco?

Me gustaría que con total sinceridad te respondieras algunas preguntas:

¿Estoy bien con mi vida?
¿Quiero hacer un cambio?
¿Cómo esta mi autoestima?
¿Como me ven los demás?
¿Como me veo yo?
¿Por qué no tengo lo que merezco?...